Suena el despertador… lo miro, cierro los ojos. Los vuelvo abrir y miro de nuevo… nada, no hay mas tu tía… hay que levantarse. Odio madrugar, como todos los días me levanto a las 6:30 de la mañana, el tiempo justo para vestirme mientras me fumo un piti y doy unos tragazos al zumo de naranja… nada nuevo, cada día es igual.
Me levanto con cuidadito para no despertar a mi compañero. Voy al salón y enciendo la luz (jo que sueño) saco el zumo de la nevera, cojo la ropa preparada en la silla y me enciendo un cigarro mientras me visto lo más rápido que puedo entre bostezos y pestañeos.
Es miércoles “solo quedan 2 madrugones” pienso, como cada mañana. Es mi auto frase de cada día, la que me ayuda a ponerme en marcha… si, cuento los madrugones que quedan para el finde…
Ya estoy vestida, entro en la habitación con cuidadito y de puntillas, la atravieso y llego al baño. Hago pis, me lavo la cara y los dientes y cojo el cepillo. Empiezo a cepillarme el pelo y entonces ¡bam! La chica del espejo vuelvo a no ser yo. Bueno si lo soy, pero no la yo que conozco… es esa yo extraña, con pendientes de perla, colgante de oro, pelo recogido y bien peinado… se me cae el cepillo del susto al suelo. Espero no haber despertado a mi chico. Vuelvo a cogerlo y miro en el espejo. No hay duda, ahí está ella. Se está maquillando, yo nunca me maquillo para ir a trabajar. Ella me ha visto, lo sé por dos motivos… uno por que tiene la misma cara de susto que yo, MI cara de susto. La segunda porque se ha pintado media cara con el rímel al verme…
Me miro a mi misma… vaqueros, camiseta azul, sandalias… el pelo medio cepillado, liso y suelto… lo de siempre. La miro a ella. Traje de ejecutiva gris… no me pega nada…
Realmente empiezo a asustarme, la primera vez pensé que veía cosas raras pero ahora tengo claro que lo estoy viendo de verdad… no es una visión, es real. Estiro el dedo para tocar el espejo y ella hace lo mismo, despacito, con miedo… le miro la cara… es difícil, es mi cara pero tiene una expresión tan triste… acerco mas la mano y la toco, es cálida. Ambas nos sorprendemos, es real… mi mano toca la suya y noto su calor, es humana, es autentica… su imagen se empieza a desvanecer ¡no, espera!... pero es tarde… la imagen que veo vuelve a ser la mía reflejada en el espejo y mi mano solo toca el frio cristal.
¿Qué hora es? Termino de peinarme, salgo del baño y miro el despertador ¡llego tarde! Le doy un beso rápido a mi chico para no despertarle mucho y salgo como una exhalación de la casa…
Pero su imagen no deja de venirme a la cabeza… no dejo de pensar en estas experiencias tan extrañas, en estas visiones locas tan reales… necesito despejarme, saco los cascos y pongo la música heavy a todo volumen. Otro día de camino al trabajo…
Cuando una persona desea realmente algo, el Universo entero conspira para que pueda realizar su sueño. Paulo Coelho "EL ALQUIMISTA"
DEJADME MUUCHOS COMENTARIOS!!
VUESTROS COMENTARIOS SON LA ALEGRÍA DE MI BLOG!!!
(muchas imagenes de las que utilizo las saco de Google, si no puedo usar alguna avísame y la quitaré enseguida)
(muchas imagenes de las que utilizo las saco de Google, si no puedo usar alguna avísame y la quitaré enseguida)
Mostrando entradas con la etiqueta OTRA VIDA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta OTRA VIDA. Mostrar todas las entradas
lunes, 22 de agosto de 2011
viernes, 19 de agosto de 2011
OTRA VIDA (2) - "VISIÓN AL ANOCHECER"
Las 21:45… está a punto de anochecer, estoy haciendo la cena para los dos. El juega a la consola mientras… le miro de reojo y sonrío… es como un niño, todo concentración.
En ese instante vuelvo a verla, a ella, a mi. Está sentada en el sofá ¿mi sofá? No, es mucho más grande… más bonito… más sofá. Tiene un portátil en las piernas y no deja de machacar las teclas con sus dedos perfectos. Lleva las uñas pintadas de rosa. Miro las mías, las de verdad, están sin pintar y sin limar. Largas y limpias, pero salvajes y descuidadas. Soy un desastre… a su lado, no demasiado cerca hay un hombre, serio, viendo las noticias con el ceño fruncido. El pelo muy corto, muy bien afeitadito y con cara de vinagre. No se miran, no se hablan, no hacen nada. Parece que no existen el uno para el otro…
La imagen se desvanece y mi sofá vuelve a ser ese mueble viejo, cumulo de ácaros. Su ocupante vuelve a ser mi compañero de vida. Con su pelo largo, despeinado. Su barbita sin afeitar, está en calzoncillos, con las piernas sobre la mesa y fumándose un cigarro. Muy concentrado en su videojuego, muy atento… se gira un instante para mirarme y me lanza una de sus dulces sonrisas, se la devuelvo y le lanzo un beso y el vuelve a su juego…
En ese instante vuelvo a verla, a ella, a mi. Está sentada en el sofá ¿mi sofá? No, es mucho más grande… más bonito… más sofá. Tiene un portátil en las piernas y no deja de machacar las teclas con sus dedos perfectos. Lleva las uñas pintadas de rosa. Miro las mías, las de verdad, están sin pintar y sin limar. Largas y limpias, pero salvajes y descuidadas. Soy un desastre… a su lado, no demasiado cerca hay un hombre, serio, viendo las noticias con el ceño fruncido. El pelo muy corto, muy bien afeitadito y con cara de vinagre. No se miran, no se hablan, no hacen nada. Parece que no existen el uno para el otro…
La imagen se desvanece y mi sofá vuelve a ser ese mueble viejo, cumulo de ácaros. Su ocupante vuelve a ser mi compañero de vida. Con su pelo largo, despeinado. Su barbita sin afeitar, está en calzoncillos, con las piernas sobre la mesa y fumándose un cigarro. Muy concentrado en su videojuego, muy atento… se gira un instante para mirarme y me lanza una de sus dulces sonrisas, se la devuelvo y le lanzo un beso y el vuelve a su juego…
jueves, 18 de agosto de 2011
OTRA VIDA (1) - "EL PRIMER ENCUENTRO"
Siempre que llego a casa de fiesta me pasa lo mismo, no sé si es demasiado pronto o demasiado tarde… supongo que según se mire…
Enciendo la luz de ese cuchitril… mi casa. Entonces la veo, me veo, estoy frente a mí, es como mirarme al espejo, solo cambia mi aspecto… soy yo y no soy yo. La miro. Me mira. Lleva o llevo un traje de ejecutiva, falda por las rodillas ajustada negra con una rajita pequeña detrás. Una chaqueta ceñida a la cintura bajo la cual destaca un poco de color, una camisa roja. Tengo… tiene el pelo recogido todo hacia atrás y muy bien peinadito. La cara maquillada en tonos suaves, muy perfecta.
Un reloj en la muñeca… parece caro. Y un maletín de portátil en la mano contraria. Pendientes de perla y un colgante de oro. Sonrío… la mujer que soy yo pero no lo soy se desvanece con una mirada extrañada.
Son las 7 de la mañana, justo la hora de amanecer. Debo haber bebido demasiado, veo cosas raras. Me voy al baño y me miro en el espejo… esa si soy yo. Pelo largo y suelto, mini falda negra, top de vinilo, chupa de cuero… un collar de pinchos y 4 o 5 muñequeras. Nada de relojes, me agobian… un colgante de plata puesto al cuello con un cordón negro, nada extravagante, una estrella de 5 puntas con una serpiente enredada, varios tatuajes bastante macarras... esa sí soy yo.
Me desmaquillo, me pongo el pijama y con mucho cuidado entro en la cama para no despertar a mi compañero de vida, inconscientemente me abraza y yo me duermo arropada en su calor…
Enciendo la luz de ese cuchitril… mi casa. Entonces la veo, me veo, estoy frente a mí, es como mirarme al espejo, solo cambia mi aspecto… soy yo y no soy yo. La miro. Me mira. Lleva o llevo un traje de ejecutiva, falda por las rodillas ajustada negra con una rajita pequeña detrás. Una chaqueta ceñida a la cintura bajo la cual destaca un poco de color, una camisa roja. Tengo… tiene el pelo recogido todo hacia atrás y muy bien peinadito. La cara maquillada en tonos suaves, muy perfecta.
Un reloj en la muñeca… parece caro. Y un maletín de portátil en la mano contraria. Pendientes de perla y un colgante de oro. Sonrío… la mujer que soy yo pero no lo soy se desvanece con una mirada extrañada.
Son las 7 de la mañana, justo la hora de amanecer. Debo haber bebido demasiado, veo cosas raras. Me voy al baño y me miro en el espejo… esa si soy yo. Pelo largo y suelto, mini falda negra, top de vinilo, chupa de cuero… un collar de pinchos y 4 o 5 muñequeras. Nada de relojes, me agobian… un colgante de plata puesto al cuello con un cordón negro, nada extravagante, una estrella de 5 puntas con una serpiente enredada, varios tatuajes bastante macarras... esa sí soy yo.
Me desmaquillo, me pongo el pijama y con mucho cuidado entro en la cama para no despertar a mi compañero de vida, inconscientemente me abraza y yo me duermo arropada en su calor…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


